El homicidio fue perpetrado durante la madrugada del 25 de enero de 1997 tras una fiesta de cumpleaños en la casa del empresario postal Oscar Andreani, a la que Cabezas había asistido. Para la Justicia, la víctima fue capturada por la llamada “Banda de Los Horneros” en un operativo clandestino supervisado por los entonces policías bonaerenses Aníbal Luna y Sergio Camaratta, y luego llevada hasta una cava de un camino rural de General Madariaga, donde el también policía Gustavo Prellezo lo asesinó de dos disparos en la cabeza e incendió su cuerpo dentro del auto que utilizaba para trabajar.
El cadáver fue encontrado además con las manos esposadas en la espalda. También la Justicia determinó que el empresario Alfredo Yabrán -del sector postal, como Andreani- fue el autor intelectual “mediato” del crimen de Cabezas, ya que casi un año antes el reportero le había tomado una foto en la playa (lo que él mismo consideraba entre sus íntimos “como si me pegaran un tiro”), y su jefe de custodia, el ex sargento del Ejército Gregorio Ríos, el autor “inmediato”.
En tanto, Yabrán, al ordenarse su captura, terminó suicidándose de un escopetazo el 20 de mayo de 1998 en una finca de su propiedad en la provincia de Entre Ríos. En el juicio, Prellezo fue condenado a prisión perpetua como “autor material”. En los últimos años, todos los condenados fueron recuperando la libertad y, en 2010, a Prellezo le otorgaron la prisión domiciliaria por problemas de salud. El 8 de enero de 2017 el ex policía salió en libertad condicional por decisión de la Cámara de Apelaciones de Dolores.





