La fortificación estará cerrada desde este sábado en la sección de Badaling, ya que es una de las partes más visitadas por los turistas por estar situada a unos 80 kilómetros al noroeste del centro urbano de Pekín.
Además de esta decisión, las autoridades tomaron como medida adicional para evitar las aglomeraciones -y con ellas, los posibles contagios- cancelar los tradicionales festejos de Año Nuevo chino, que comenzaban este sábado.
Así, el Templo de los Lamas, uno de los principales reclamos turísticos de la ciudad y emplazamiento de tradicionales ofrendas religiosas, permanecerá cerrado desde este viernes, mientras que la Ciudad Prohibida, antiguo palacio imperial Patrimonio de Humanidad por la UNESCO, no aceptará ningún visitante, y hasta nueva orden, a partir del sábado.





