El fallecido se encontraba internado en un hospital de Perth (oeste) desde su repatriación de Japón a principios de la semana pasada, al igual que su esposa, de 79 años, que fue también parte de los 164 australianos a bordo del crucero, una decena de ellos contagiados.
«Continuaremos haciendo todo lo posible para proteger a los australianos del #coronavirus. Estamos monitoreando y respondiendo a la información que recibimos todos los días. No somos inmunes, pero estamos tan preparados como cualquier país puede estar y lo superaremos», aseguró en Twitter el primer ministro de Australia, Scott Morrison, tras conocerse la noticia.
Morrison anunció además que Australia introdujo nuevas restricciones de viaje a Irán, como ya hizo antes con China.
El fallecido y su esposa formaban parte de las 3.700 personas a bordo del crucero Diamond Princess, en cuarentena durante semanas en el puerto japonés de Yokohama y donde se registraron unos 700 contagios de coronavirus.





