Con los meses más calurosos del año que se acercan, el gobierno italiano ya comenzó a pensar en un plan de apertura que evite poner en riesgo las decenas de miles de puestos de trabajo del sector turístico, que ya perdió unos 20.000 millones de euros desde marzo. «Este verano no nos quedaremos en los balcones y la belleza de Italia no se quedará en cuarentena. Sería bello que los italianos pasaran las vacaciones en Italia, incluso si lo haremos de forma distinta, con reglas y cautela», explicó, antes de agregar que «se podrá ir al mar, a la montaña, gozar de nuestras ciudades».
No obstante, Conte aclaró que para definir el esquema que se aplicará durante el verano se debe aguardar la «evolución del cuadro epidemiológico». De acuerdo con las cifras anunciadas este domingo, Italia registró 165 fallecimientos en las últimas 24 horas, la cifra más baja desde el 9 de marzo, y suma ya 30.560.
En tanto, el número de contagios totales es de 219.070, es decir, 802 nuevos casos. Este número es el más bajo desde el 6 de marzo.





