«Este día mis pensamientos están con las víctimas y sus familias (…) nos solidarizamos con la población de la ciudad de Nueva York, Estados Unidos, así como con todas las víctimas del terrorismo en todo el mundo», dijo Guterres en un comunicado.
La ONU, agregó, reafirma su compromiso de «trabajar juntos para defender sus derechos y necesidades».
El 11 de septiembre de 2001, terroristas del grupo Al-Qaeda (proscrito en Rusia) secuestraron cuatro aviones de pasajeros, estrellando dos de ellos contra el complejo de edificios World Trade Center, de Nueva York, y otro en el Pentágono.
La otra aeronave, que tenía como destino el Capitolio, en la ciudad de Washington, se estrelló a unos 200 kilómetros de su objetivo, presuntamente después de que los pilotos perdieran el control tras un enfrentamiento entre los atacantes y algunos pasajeros y tripulantes del avión.
Unas 3.000 personas de 90 países perdieron la vida en los ataques.





