El cambio climático está provocando eventos extremos en distintos puntos del mapa de Estados Unidos. En medio de una brutal ola de calor que afecta a la mayor parte del país, más de 3700 bomberos luchan por sofocar las llamas que devastaron unas 7700 hectáreas en California (oeste) y el estado de Kentucky (este) sufre las inundaciones más devastadoras de su historia con al menos ocho muertos y miles de personas sin electricidad.
“Este es un desastre natural en marcha”, afirmó el gobernador de Kentucky, Andy Beshear.





