Los gobiernos de estos países cuestionaron la transparencia y legitimidad del proceso electoral, al que calificaron de fraudulento y señalaron que no refleja la voluntad del pueblo venezolano.
Javier Milei afirmó que la Argentina “no va a reconocer otro fraude” en Venezuela y argumentó que los ciudadanos de ese país “eligieron terminar con la dictadura comunista de Nicolás Maduro”.





