Desde la Casa Rosada siguieron de cerca la decisión de Lula de visitar o no a Cristina Kirchner. El tema central era saber si lo haría antes de la cumbre de líderes, lo que hubiese sido un fuerte gesto político de desaire al propio Milei. Finalmente se produjo luego de la cumbre, y al término de la reunión con la expresidenta el mandatario brasileño se retiró sin dar declaraciones.
El miércoles el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2) autorizó el pedido de Cristina Kirchner para que la visitara el presidente de Brasil, en un documento firmado por el juez, Jorge Gorini: “En virtud de lo peticionado, autorízase a Cristina Fernández de Kirchner a recibir la visita en el domicilio donde cumple su prisión domiciliaria del Presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a realizarse el próximo jueves 3 de julio».





