El Museo del Louvre reabrió sus puertas esta mañana a las multitudes bajo su pirámide de vidrio mientras Francia se recupera aún de uno de los delitos en museos más importantes de la historia reciente ocurrido apenas unos días antes en el famoso recinto.
El robo, que se produjo a solo 250 metros de la Mona Lisa, causó conmoción a nivel nacional y algunas autoridades lo comparan con el impacto del incendio de Notre Dame en 2019.
Cientos de personas hicieron fila este miércoles en el exterior mientras se retiraban las barreras, un final visible a tres días de trabajos forenses, inspecciones y reuniones informativas con el personal.
Por el hecho, los visitantes no podrán acceder a la Sala Apolo, la escena del robo, que está repleta de joyas y permanecerá cerrada.





