Los nueve departamentos del país amanecieron este martes sin ningún punto de bloqueo por motivos sociales, anunció la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Pero la alerta se mantiene. El mandatario, que asumió hace siete meses después de 20 años de gobiernos del izquierdista Movimiento Al Socialismo (MAS), ratificó la vigencia del estado de excepción aprobado el sábado por el Congreso y que autoriza a su gobierno a sacar a los militares a la calle para reprimir cualquier protesta y piquete.
Las autoridades aseguraron que las carreteras quedaron completamente despejadas este martes, lo que augura el fin del desabastecimiento generalizado de productos de primera necesidad.
Los manifestantes, en su mayoría campesinos indígenas, trabajadores y mineros motorizados por la Central Obrera Boliviana (COB), exigían la renuncia del mandatario.
“Rodrigo Paz resistió la presión y la convulsión se desgastó al punto que el estado de excepción llevó a la disolución pacífica de los bloqueos sin que se produjera un solo disparo”, dijo a TN el analista Ricardo Calla, exministro de Asuntos Indígenas y Pueblos Originarios durante el primer gobierno de Evo Morales, uno de los promotores de las protestas.
El expresidente izquierdista anunció el lunes “un cuarto intermedio” en las protestas que sus seguidores mantuvieron en la zona del Trópico de Cochabamba, su bastión, tras 53 días de conflicto.
“Por ahora, un cuarto intermedio. No es rendirnos, pero la gran ventaja que tenemos las seis federaciones (organización sindical y agraria de productores de hoja de coca) es que nunca nos vendemos”, dijo Morales, citado por la agencia Fides.
La decisión de levantar los cortes, según advirtieron analistas, se sustentó en la presión ejercida por el gobierno después de declarar el estado de excepción que abrió las puertas a una intervención militar contra los manifestantes.





