Una nueva estafa virtual comenzó a circular a través de mensajes, redes sociales y otros canales digitales. La modalidad es sencilla pero efectiva: los delincuentes se hacen pasar por una reconocida cadena de supermercados y ofrecen supuestos descuentos, promociones, sorteos o beneficios exclusivos.
El objetivo es generar confianza en la víctima para que entregue información que nunca debería compartir. En algunos casos, los estafadores buscan datos bancarios, claves o códigos de seguridad que luego pueden utilizar para ingresar a cuentas y realizar operaciones sin autorización.
La maniobra suele comenzar con un mensaje que aparenta ser una comunicación oficial de la empresa. Puede incluir el nombre de la marca, su logo, imágenes de promociones e incluso enlaces que llevan a páginas diseñadas para parecerse a los sitios verdaderos.
El engaño puede plantearse como una oportunidad limitada: un descuento especial, un premio, un sorteo o un beneficio para clientes. La urgencia es una de las principales herramientas utilizadas por los delincuentes, ya que busca que la víctima actúe rápido y no tenga tiempo de comprobar si la promoción es verdadera.
Después de ingresar al enlace o comunicarse con el supuesto representante del supermercado, la persona puede ser derivada a un formulario. Ahí pueden solicitarle datos personales, información de una tarjeta, claves bancarias o códigos enviados por SMS o WhatsApp.
En otros casos, los delincuentes pueden pedir un pequeño pago para acceder al supuesto beneficio o solicitar información bajo la excusa de verificar la identidad del cliente.
El verdadero objetivo aparece cuando consiguen los datos sensibles. Con esa información pueden intentar acceder a servicios bancarios, realizar transferencias, efectuar compras o tomar el control de determinadas cuentas.
Por eso, una maniobra que comienza con un supuesto descuento puede terminar en el vaciamiento de una cuenta bancaria.





