En una nueva jornada del fútbol argentino, Platense protagonizó un hito estadístico al vencer por 2 a 1 a Barracas Central, con los tantos convertidos por Kevin Nicolás Retamar y Luciano Giménez, mientras que Ivan Tapia de penal había marcado el primer tanto para el dueño de casa.
Con este valioso resultado en territorio rival, el conjunto marrón rompió oficialmente una maldición histórica que databa de comienzos del siglo pasado. El dato color y el peso de la estadística radicaban en que Barracas Central acumulaba un invicto de 12 partidos como local ante Platense, un reducto sumamente esquivo donde el Calamar apenas había podido ganar en una sola ocasión a lo largo de toda su historia profesional y amateur.
Aquella única alegría anterior se había registrado el 1 de noviembre de 1922, cuando los de Vicente López se impusieron por 2 a 1 en Primera División gracias a las conquistas de Miguel Balmaceda y Ricardo Cracco.
Tras más de un siglo de sequía en esa condición particular, donde el Guapo cosechaba nueve triunfos y seis empates sobre 17 presentaciones en su casa, los dirigidos por el Marrón rompieron el maleficio centenario en un escenario por demás complejo.
De esta manera, el historial general entre ambos equipos, que ahora abarca 40 partidos oficiales, refleja 13 victorias para Platense, 12 empates y 15 festejos para los barraqueños, achicando considerablemente una brecha que parecía insalvable y firmando una de las páginas más recordadas de los últimos tiempos para la institución.





