Era 14 de marzo de 2020. La fecha parece muy lejana, pero eran días de mucho nerviosismo en Argentina y en el mundo por el avance peligroso del coronavirus. River decidió cerrar las puertas del estadio y no presentarse a jugar ante Atlético Tucumán al alegar que un joven de la reserva -Thomás Gutiérrez- tenía síntomas. El árbitro Germán Delfino llegó a las puertas del Monumental y, como no lo dejaron entrar, el partido por la primera fecha de la Copa Superliga no se disputó. Este miércoles, más de un año y medio después, la AFA le dio los puntos al Decano.





