El trágico hundimiento del Titanic tuvo un breve período en el que se desató el desastre en las heladas aguas del océano Atlántico norte, con un paso a paso de los acontecimientos que se aceleraron en el tramo final de modo dramático: en apenas unas horas, hace 110 años, terminó en el fondo del mar el transatlántico que había nacido poderoso pero se extinguió en su primer y único viaje.
En 1907, Joseph Bruce Ismay, presidente de la extinta firma británica de navíos White Star Line, y Iord William Pirrie, máxima autoridad del astillero Harland & Wollf de Belfast, en Irlanda del Norte, se propusieron dominar el mercado de viajes marítimos entre Europa y Estados Unidos. Para eso, construyeron una flota de tres trasatlánticos: el Olympic, el Titanic y el Giganic, las embarcaciones más grandes, modernas y lujosas de la época.
A pesar de la millonaria inversión y de las altas expectativas, nada resultó según lo planeado. El Titanic, el más famoso de los tres barcos, ni siquiera pudo llegar a destino en su viaje bautismal. Tras chocar contra un iceberg en las heladas aguas del océano Atlántico, frente a la costa de la isla de Terranova, se hundió en las profundidades y dejó casi 1.500 víctimas fatales, convirtiéndose así en una de las mayores tragedias marítimas de la historia moderna.
Con el paso del tiempo y, en especial, gracias a la inmensa cantidad de películas, obras literarias e investigaciones que se hicieron al respecto, la historia del Titanic se posicionó como una de las más conocidas del mundo. A 110 años de su hundimiento, la gran mayoría de los detalles de su inconclusa travesía son conocidos. A continuación, el paso a paso del único viaje del trasatlántico.





