Sevilla echó a Matías Almeyda como entrenador tras la derrota 0-2 ante Valencia, en un partido que dejó sensaciones muy preocupantes.
La decisión del club se hizo oficial luego de una campaña irregular: en 32 partidos de LaLiga sumó ocho victorias, siete empates y 14 derrotas, mientras que en la Copa del Rey apenas consiguió dos triunfos antes de quedar eliminado en dieciseisavos frente al Deportivo Alavés.
Su equipo marcó 43 goles, pero recibió 52, siendo el más goleado del torneo.





