Ucrania lanzó cientos de drones contra Rusia en las primeras horas de este sábado, muchos de ellos contra la región de San Petersburgo, donde se celebró el último día del foro económico más importante del país.
Los ataques dejaron al menos un muerto y provocaron el incendio de un depósito de petróleo en el sur.
Se trata del segundo ataque ucraniano contra la ciudad en menos de una semana, y el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) afirmó que golpearon una base naval.
Rusia y Ucrania intensificaron los ataques con drones en los últimos meses, mientras los esfuerzos diplomáticos liderados por Estados Unidos para poner fin a la guerra, que está en su quinto año, siguen estancados.
El viernes, el presidente ruso, Vladimir Putin, rechazó la propuesta de reunirse de su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, que le acusó de elegir “nuevamente la guerra”.
Según el Ministerio de Defensa ruso, las defensas antiaéreas interceptaron el sábado un total de 376 drones “sobre las regiones de Bélgorod, Briansk, Kaluga, Kursk, Leningrado, Nóvgorod, Oriol, Pskov, Rostov, Riazán, Smolensk, Tver y Tula, la región de Moscú, la República de Crimea, la República de Abjasia, y sobre las aguas de los mares de Azov y Negro”.
Más de 140 fueron derribados en la región de Leningrado, que rodea San Petersburgo, según el gobernador Aleksandr Drozdenko.
Por su parte, el gobernador de la segunda ciudad rusa, Aleksandr Beglov, emitió una llamada inusual a los residentes para que permanecieran en sus hogares durante el ataque.
“Las defensas antiaéreas rusas evitaron cualquier daño. El estado de tres heridos se evalúa como leve y han sido dados de alta”, declaró.
El SBU afirmó que habían atacado la base naval de Kronstadt, así como “el 15º Arsenal de la Armada rusa en la región de Leningrado”.
En el sur ruso, en la ciudad de Ust-Labinsk, los drones provocaron un incendio en un depósito de petróleo.
Y en la región occidental de Tver, los restos de un dron mataron a un hombre, según funcionarios locales.





