Con todo, este medio pudo saber de fuentes calificadas que aunque la Nike se vaya del país como subsidiaria, mantendrá la presencia de marca y la venta de sus productos por medio de terceros. Podrían ser uno o más licenciatarios –como lo fue Alpargatas en los ‘90– que se encargarían de la logística, importación y distribución de la marca de la pipa. También de los empleados y los locales propios. Aún no hay nombres definidos y otra duda a despejar es si esta empresa licenciataria sería argentina o extranjera.
Todo se da en un contexto en el que la marca es noticia en las últimas semana porque su rival, Adidas, la desplazó del contrato de indumentaria con Boca Juniors. No son pocos los protagonistas de esta industria que creen que esa decisión de dejar un activo de marketing tan significativo y poderoso dice mucho sobre la estrategia de la compañía. En el mundo, el panorama es otro para Nike, con un gran crecimiento en EEUU y China, con su acción en máximos históricos y un valor de mercado de casi USD 160.000 millones.





