Importantes empresas del sector energético argentino siguieron de cerca las elecciones presidenciales en Bolivia. Rodrigo Paz ganó el balotaje y su próximo mandato implicará una nueva gestión después de 20 años de socialismo en el país. En este contexto, la expectativa del sector privado es que se pueda abrir una nueva relación comercial entre la Argentina y Bolivia.
Ambos países integran el triángulo del litio, pero sobre todo, la oportunidad está en el combustible. Bolivia se quedará sin recursos propios y podría requerir más gas de Vaca Muerta, después de décadas en que la relación era inversa.
Además, Bolivia cuenta con una desarrollada red de infraestructura que podría utilizarse para que las petroleras locales exporten gas desde Neuquén hasta Bolivia y finalmente hacia la industria de Brasil.





